Once niños salvadoreños que padecían afecciones cardíacas severas están siendo beneficiados con cirugías de alta complejidad de forma totalmente gratuita, gracias a una misión médica humanitaria que se desarrolla en el país. La jornada quirúrgica está liderada por la doctora Jenny Zablah-Rodríguez, una destacada especialista en intervencionismo pediátrico cardíaco de origen salvadoreño que reside en los Estados Unidos. Esta cruzada de salud busca corregir malformaciones y obstrucciones arteriales graves en pacientes pediátricos cuya vida dependía de una intervención médica urgente.
El despliegue de esta brigada especializada es el resultado de un esfuerzo de cooperación internacional apoyado por la fundación estadounidense Mending Kids, el Hospital Infantil de Colorado (institución donde labora la doctora Zablah-Rodríguez) y el Gobierno de El Salvador. El Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom, en San Salvador, funciona como la sede principal de las operaciones, aportando su infraestructura y personal médico local para trabajar de manera conjunta con los especialistas norteamericanos en beneficio de las familias de escasos recursos.

Durante las jornadas, el equipo de cirujanos ha ejecutado procedimientos de vanguardia como la angioplastia y la colocación de stents coronarios para resolver cardiopatías congénitas, específicamente la obstrucción de la aorta. Mediante el uso de técnicas de cateterismo mínimamente invasivas, los médicos introducen un dispositivo milimétrico desde la ingle del paciente guiado por equipos de rayos X de alta precisión. Una vez en el punto afectado, expanden la arteria estrecha con un balón e implantan una malla cilíndrica para restablecer el flujo sanguíneo normal hacia el corazón.
Este es el segundo año consecutivo en que la doctora Zablah-Rodríguez, quien cuenta con una trayectoria de más de 3,000 cirugías de este tipo en su carrera profesional, encabeza esta iniciativa solidaria en su país natal. Con la culminación de esta nueva jornada, el programa médico acumula un total de 17 menores de edad salvadoreños intervenidos con éxito en ambas misiones, devolviendo latidos de esperanza y garantizando un desarrollo biológico adecuado para los infantes que arrastraban deficiencias crónicas.

Por su parte, las autoridades del Ministerio de Salud de El Salvador destacaron el impacto social de la misión, detallando que este tipo de cirugías especializadas representan un costo económico prohibitivo en el sector privado o en el extranjero. La doctora Zablah-Rodríguez expresó su agradecimiento al Hospital Benjamín Bloom por facilitar los permisos logísticos y la integración del personal técnico, lo que permitió el ingreso de los equipos e insumos necesarios para garantizar la seguridad de los pacientes durante los procesos postoperatorios.
Los familiares de los niños beneficiados manifestaron su profundo alivio ante el éxito de las intervenciones, destacando la calidez y destreza del cuerpo de enfermería y los médicos intensivistas. Las autoridades sanitarias salvadoreñas reiteraron que este tipo de alianzas estratégicas con profesionales de la diáspora médica permiten transferir conocimientos científicos de primer nivel al personal local, fortaleciendo la capacidad resolutiva de la red hospitalaria pública en el área de la cardiología pediátrica.