Saltar al contenido

El tratamiento no hormonal con fezolinetant emerge como una alternativa eficaz para mitigar los sofocos y la ansiedad en la menopausia

El tratamiento no hormonal con fezolinetant emerge como una alternativa eficaz para mitigar los sofocos y la ansiedad en la menopausia
stock.adobe.com

Nuevas evidencias científicas han revelado resultados positivos para el fezolinetant, un fármaco no hormonal para la menopausia que evita los riesgos y efectos secundarios tradicionalmente asociados a la terapia de reemplazo hormonal (TRH). Un reciente estudio clínico, liderado por la doctora Pauline M. Maki y publicado en colaboración con la Facultad de Medicina de la Universidad de Illinois en Chicago, demostró que este medicamento mejora de forma significativa los sofocos, los sudores nocturnos y los síntomas psicológicos asociados al climaterio en un entorno clínico de "mundo real".

La investigación destaca que el fezolinetant, comercializado bajo el nombre de Veozah, reduce tanto la frecuencia como la intensidad de los sofocos a partir de las cuatro semanas de tratamiento continuo. Asimismo, las participantes del estudio experimentaron una mejoría sustancial en los cuadros de depresión y ansiedad, logrando que los síntomas fluctuaran de un rango leve a niveles de normalidad. La relevancia de este ensayo radica en que, a diferencia de los ensayos clínicos tradicionales con criterios de inscripción restrictivos, evaluó a una población de mujeres más diversa y representativa de la sociedad actual.

Desde el punto de vista fisiológico, la menopausia y la perimenopausia conllevan una marcada disminución en la producción de estrógeno y progesterona por parte de los ovarios, una alteración endocrina que afecta a más del 80% de las mujeres. Científicamente se ha comprobado que la carencia de estrógenos desestabiliza el hipotálamo volviéndolo hiperreactivo a los cambios de temperatura. Además, esta caída hormonal se vincula directamente con la reducción de la serotonina y el incremento del cortisol, lo que desencadena insomnio, ansiedad y depresión en la mitad de la población femenina afectada.

stock.adobe.com

Si bien la terapia hormonal con estrógeno suplementario se considera el tratamiento de referencia histórico, muchas pacientes prefieren evitarla o la tienen contraindicada debido a antecedentes de ciertos tipos de cáncer, sangrado uterino o riesgo de desarrollar coágulos sanguíneos. Además, la TRH puede inducir efectos adversos como cefaleas, aumento de peso y labilidad emocional. Ante este escenario, el fezolinetant y el elinzanetant (aprobado en octubre de 2025 bajo la marca Lynkuet) se consolidan como las dos principales herramientas terapéuticas no hormonales disponibles en el mercado médico actual.

A diferencia de los estrógenos, que tardan meses en alcanzar su beneficio terapéutico completo, estos nuevos fármacos actúan directamente en el sistema nervioso central bloqueando la acción de la neuroquinina B, una sustancia química cerebral ligada a la disfunción térmica y la regulación emocional. Al abordar de forma selectiva la causa neurológica de los sofocos, el medicamento demuestra una acción rápida que puede manifestarse desde la primera semana de administración.

Etiquetas: Salud de la Mujer

Más en Salud de la Mujer

Ver todo

Más de UHN Plus — Salud

Ver todo