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La crisis de agua en Puerto Rico golpea a los hospitales: restringen visitas y escalan los costos operacionales

La crisis de agua en Puerto Rico golpea a los hospitales: restringen visitas y escalan los costos operacionales
Personas se abastecen de agua tras la interrupción del servicio el lunes, en San Juan, Puerto Rico (EFE)

La escasez de agua potable que afecta a la zona metropolitana, el este y sectores del oeste de Puerto Rico ha comenzado a pasar factura al sector sanitario de la isla. Ante las prolongadas interrupciones en el suministro, múltiples centros hospitalarios se han visto obligados a activar sus planes de contingencia, restringir los horarios de visita de familiares y recurrir a la compra de agua a suplidores privados. La Asociación de Hospitales de Puerto Rico advirtió que la situación financiera y logística se encuentra en un punto de alta tensión, poniendo a prueba la capacidad de respuesta de la red asistencial.

El director ejecutivo de la Asociación de Hospitales, el licenciado Jaime Plá, explicó en una entrevista que, si bien la mayoría de las instituciones de salud continúan operando de forma regular, lo hacen gracias al uso intensivo de cisternas y sistemas de almacenamiento de gran capacidad. Algunos hospitales de la isla disponen de reservas de emergencia que rondan o superan los 200.000 galones de agua. No obstante, Plá recordó que el gasto de este recurso dentro de un complejo médico es masivo debido a los estrictos procesos de esterilización de instrumentos, la limpieza profunda de áreas quirúrgicas y la atención directa de los pacientes internados.

AP/Danica Coto.

Como una de las primeras medidas de choque para contener el desabastecimiento interno, diversos hospitales (particularmente los ubicados en las zonas más afectadas de San Juan) implementaron una reducción en los horarios de visita. Esto, con el fin de disminuir drásticamente la afluencia de personas ajenas a la institución y, por ende, el consumo adicional de agua en baños y áreas comunes, en un momento en que miles de ciudadanos tampoco cuentan con el servicio en sus propios hogares y acuden a las instalaciones hospitalarias.

El impacto económico de la emergencia se ha consolidado como otra de las grandes preocupaciones para las administraciones hospitalarias. Al agotarse las reservas propias, los centros de salud han tenido que adquirir camiones cisterna a empresas privadas, enfrentando tarifas extraordinarias y considerablemente más elevadas que los costos operativos habituales. El licenciado Plá enfatizó que estos desembolsos representan gastos imprevistos que no son reembolsados por las compañías de seguros médicos ni están contemplados en los presupuestos anuales ordinarios de las instituciones.

EFE.

La Asociación de Hospitales no descarta tener que adoptar directrices de racionamiento aún más severas si la sequía y las fallas de la red de distribución estatal se extienden por más tiempo. Los comités de emergencia de cada centro hospitalario mantienen un monitoreo constante de los niveles de sus reservas para evaluar escenarios que permitan preservar el líquido elemento, garantizando la continuidad de las cirugías urgentes y los tratamientos críticos sin comprometer en ningún momento la seguridad biológica de los servicios de salud.

A la crisis del agua se suma una alerta sanitaria por las altas temperaturas que azotan a la isla caribeña. Las autoridades médicas advirtieron que la combinación de calor extremo y la falta de acceso a agua segura eleva sustancialmente el riesgo de deshidratación severa, afectando principalmente a la población de adultos mayores y a personas con condiciones crónicas. Esta situación amenaza con disparar las consultas en las salas de emergencia por golpes de calor y complicaciones metabólicas, presionando aún más a un sistema de salud que ya lidia con la inestabilidad de la red eléctrica nacional.

Etiquetas: Noticias

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