La Secretaría de Salud de México informó que los análisis de laboratorio practicados a muestras de lechuga y agua en la planta de Taylor Farms de México resultaron completamente negativos para la presencia del parásito Cyclospora cayetanensis. La investigación, ejecutada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), confirmó además la ausencia de coliformes fecales y certificó que las instalaciones cumplen con todos los parámetros fisicoquímicos establecidos en las normativas nacionales.
La verificación sanitaria se llevó a cabo a mediados de este mes en la planta ubicada en el centro del país, mediante una comisión integrada por epidemiólogos de la Secretaría de Salud, expertos en inocuidad de Cofepris y especialistas del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica). Durante la inspección, las autoridades recolectaron diez muestras de lechuga iceberg (tanto piezas enteras como producto final picado, lavado y desinfectado) junto con cuatro tomas del agua empleada en los procesos de riego.

El procesamiento de las muestras se realizó a través de métodos moleculares de PCR en tiempo real en el Laboratorio Nacional de Referencia (CCAyAC) y en el Laboratorio Estatal de Salud Pública de Guanajuato, bajo los estándares internacionales del Manual de Análisis Bacteriológico. Los diagnósticos confirmaron la pureza del agua procedente de pozos propios certificados y la efectividad del sistema de riego por goteo utilizado en el cultivo de las hortalizas.
Esta revisión surge luego de que autoridades sanitarias de Estados Unidos asociaran un brote de ciclosporiasis con lechuga fresca servida en restaurantes de la cadena Taco Bell en varios estados. Respecto a los señalamientos de la Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense (FDA), el gobierno mexicano aclaró que un lote retenido en la aduana de Laredo, Texas, el cual nunca ingresó al mercado norteamericano, dio origen a un resultado falso positivo citado en reportes previos.
Durante la auditoría, la empresa presentó evidencia documentada sobre sus sistemas de trazabilidad y el cumplimiento de esquemas internacionales de gestión de inocuidad, tales como el análisis HACCP, normativas del Codex Alimentarius, certificaciones ISO, Primus GFS y SQF. A raíz de estas acciones, el Senasica inició un trabajo coordinado con los agricultores proveedores de la zona para promover su certificación oficial en Sistemas de Reducción de Riesgos de Contaminación (SRRC).