El Servicio de Inocuidad e Inspección de Alimentos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (FSIS) emitió una alerta de retiro de Clase I para 1.513 libras de carne de cerdo lista para el consumo. La medida preventiva se concentró sobre lotes de guanciale (papada de cerdo curada empleada en la gastronomía italiana) tras confirmarse la presencia potencial de la bacteria Listeria monocytogenes durante las inspecciones sanitarias de rutina.
El cargamento de carne, procesado en Italia el 21 de mayo e importado a territorio estadounidense en julio, fue distribuido por las firmas Prime Line Distributors Inc., con sede en Florida, y Ferrarini USA Inc., radicada en Nueva Jersey. Las evaluaciones microbiológicas de control fronterizo arrojaron resultados positivos para el patógeno, desencadenando el protocolo de emergencia.
Identificación de los productos y distribución geográfica
Los empaques afectados corresponden a piezas de papada de cerdo curada en seco envasadas al vacío con fecha de caducidad fijada para el 16 de mayo de 2027. Las autoridades precisaron que todas las cajas y envoltorios involucrados comparten el número de lote 263311US y exhiben el sello de inspección italiano con la matrícula de establecimiento IT 1937 L CE.
La red de distribución primaria abasteció a comercios minoristas y establecimientos del sector gastronómico en ocho estados del país:
- California
- Florida
- Idaho
- Illinois
- Michigan
- Nueva Jersey
- Nueva York
- Texas
Cuadro clínico y recomendaciones sanitarias
La listeriosis es una infección alimentaria que representa un riesgo significativo para mujeres embarazadas, recién nacidos, adultos mayores de 65 años y personas con sistemas inmunitarios comprometidos. El cuadro sintomático incluye fiebre elevada, dolores musculares, rigidez de nuca, migrañas y desorientación, pudiendo derivar en complicaciones severas o abortos espontáneos en gestantes.
El FSIS exhortó a los gerentes de restaurantes, distribuidores y consumidores finales a revisar detalladamente sus refrigeradores y congeladores para evitar el consumo o venta del embutido. La agencia recomendó desechar inmediatamente las piezas que coincidan con los datos del lote o devolverlas a los puntos de venta correspondientes.