El Departamento de Salud de Florida confirmó el fallecimiento de una cuarta persona a causa de una infección por Vibrio vulnificus, una bacteria potencialmente mortal conocida popularmente como "comedora de carne" y asociada habitualmente al consumo de mariscos crudos o poco cocinados, en especial las ostras. El caso más reciente corresponde a un residente del condado de Broward de entre 75 y 79 años, según los datos sanitarios consolidados en septiembre.
Con este nuevo deceso, Florida acumula 21 casos confirmados de esta enfermedad en 2026, sumándose a las muertes registradas previamente en los condados de Bay, Palm Beach y Marion. La bacteria se encuentra de forma natural en aguas marinas cálidas y salobres del Golfo de México, pudiendo ingresar al organismo mediante la ingesta de alimentos contaminados o el contacto de heridas abiertas con el agua de mar.
Vías de transmisión y el riesgo de los mariscos
El consumo de ostras representa un factor de riesgo significativo debido a que estos moluscos filtran grandes volúmenes de agua para alimentarse, acumulando bacterias en sus tejidos. Los especialistas advierten que una ostra contaminada conserva un aspecto, olor y sabor completamente normales, por lo que la única forma de neutralizar el patógeno es mediante la cocción completa a altas temperaturas.
Además de la vía digestiva, la bacteria puede penetrar a través de cortes, raspaduras, tatuajes o perforaciones recientes en la piel. Quienes contraen la infección por heridas expuestas al agua contaminada pueden desarrollar cuadros graves de necrosis en los tejidos peri-lesionales, requerir cirugías de extirpación de masa muscular o incluso la amputación de las extremidades afectadas.
Severidad clínica y pronóstico en poblaciones vulnerables
Las infecciones del torrente sanguíneo causadas por Vibrio vulnificus resultan letales en aproximadamente el 50% de los casos. Aunque en individuos sanos suele manifestarse con síntomas leves similares a una gastroenteritis, las autoridades de salud alertaron que las personas con condiciones médicas preexistentes o sistemas inmunológicos debilitados tienen 80 veces más probabilidades de desarrollar una septicemia severa.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. recordaron que la enfermedad evoluciona con extrema rapidez, pudiendo causar el deceso en un plazo de 24 a 48 horas desde la aparición de los primeros síntomas (fiebre, hipotensión severa y lesiones ampollares en la piel). Aunque la infección se combate con antibióticos específicos, las autoridades instan a las poblaciones de alto riesgo a abstenerse de consumir mariscos crudos y evitar ingresar al mar con heridas abiertas.