Las autoridades sanitarias de la ciudad de Nueva York confirmaron el fallecimiento de una quinta persona a causa del brote de legionelosis que afecta al Upper East Side de Manhattan. A pesar del incremento en la cifra de víctimas mortales, el Departamento de Salud de la ciudad mantiene un cauteloso optimismo, señalando que la fuente de exposición ha sido eliminada tras las intensas labores de desinfección y remediación aplicadas en las estructuras hidráulicas de la zona.
Según el balance epidemiológico más reciente, un total de 82 personas se han visto afectadas por la bacteria dentro del perímetro delimitado por los códigos postales 10028, 10075 y 10128, área que abarca los vecindarios de Carnegie Hill y Yorkville. De la cifra total de pacientes, ocho continúan internados en centros hospitalarios, 56 ya han sido dados de alta tras responder favorablemente al tratamiento médico y 13 no requirieron internación. Las autoridades destacaron como un signo positivo que no se han detectado nuevos contagios en los últimos seis días.

La investigación científica se ha concentrado en las torres de enfriamiento de la zona geográfica delimitada. Los análisis de laboratorio confirmaron la presencia de la bacteria Legionella en 34 torres distribuidas en 33 inmuebles, entre los que se incluyen escuelas privadas, edificios residenciales, consultorios médicos, comercios de indumentaria y el emblemático Museo Guggenheim. Todos los recintos que arrojaron resultados positivos completaron de inmediato los protocolos sanitarios de drenaje, limpieza y desinfección, mientras los inspectores aguardan los resultados de más de un centenar de pruebas adicionales.
La legionelosis es una variante grave de neumonía provocada por la inhalación de pequeñas gotas de agua suspendidas en el aire que contienen la bacteria, la cual suele proliferar en sistemas de refrigeración o plomería mal mantenidos. Aunque el organismo de salud pública ratificó que el agua corriente de la zona sigue siendo completamente segura para beber, cocinar y ducharse, reiteró el llamado a la población para que acuda al médico ante la aparición de cualquier síntoma gripal, considerando que el periodo de incubación puede extenderse hasta por 14 días.